miércoles, 11 de enero de 2012

Al cajón con cariño

De tan sólo escuchar los primeros sonidos, estés en donde estés, sentirás algo diferente
Va despacio y fuerte
El sonido viene del corazón, desde lo más profundo
Como diciendo "¡Aquí estoy!"


No se inmuta ante nadie
Su voz es tan fuerte que nada la apaga
Así de increíble es el cajón 
que mueve sentimientos y abre almas
las desnuda y las envuelve en una danza de fuego
que quema e ilumina con sus movimientos.


Nadie puede decir que ni siquiera sus pies movió ante el encanto de su voz
porque hasta el más tieso sabe que un ritmo sabroso se cocinó
Todos quieren escucharlo y bailarlo
al compás de cada latido
que sale de su corazón.


Y desde antaño nuestra cultura ya conocía este encanto
que por muchos años fueron ignorados y tildados de paganos
les quisieron quitar sus raíces afros
pero nunca pudieron arrancarles el alma del tambor
que en su sangre se mezcló.

Cajón Peruano





Y luego de años de intensa lucha por cantarle al cielo,
muy inteligentes ellos, crearon una maravilla
que ahora al mundo se presenta
como el cajón peruano
que conquista sentidos 
y logra unirlos en un sólo sentimiento:
el amor por la cultura afro que nunca morirá
porque siempre habrán descendientes dispuestos a preservar
el don especial que sólo Diosito les pudo dar.

Autora del Blog

lunes, 2 de enero de 2012

¡¡ Feliz Kwanzaa !!


Ron Karenga y familia en Kwanzaa

Es una celebración de la cultura afroamericana que se celebra entre el 26 de Diciembre y el 1 de Enero, llevando un mensaje cultural y exponiendo el orgullo del origen africano. 


En estos siete días, se incluyen las libaciones y el encendido de velas cada día en la Kinara, que es el candelabro especial del Kwanzaa. En la primera noche únicamente se prende el brazo mayor y una vela, y cada noche se va encendiendo una vela más, hasta el último día en el que toda la Kinara se enciende completa.

Fue el Dr, Maulana Ron Karenga, quien inició esta festividad. Él fue un activista político afroamericano que comenzó con el primer Kuanzaa en Diciembre del 1966. El nombre "Kwanzaa" es originalmente de la frase suajili "matunda ya kwanza" que significa "primeras frutas". Se utilizó el suajili, un idioma del África Oriental, para reflejar el concepto de panafricanismo, popular durante los años 1960. 


El motivo central de esta fiesta consiste en la revaloración de la cultura africana, del origen y la historia afro, para que se unan en meditación sintiendo orgullo por su raza y también para celebrar las tradiciones africanas.

Mujer encendiendo velas en la Kinara


Kwanzaa tiene siete principios culturales:

- Umoja (Unidad)
- Kujichagulia (Autodeterminación)
- Ujima (Trabajo colectivo y Responsabilidad)
- Ujamaa (Economía Cooperativa)
- Nia (Objetivo y Dirección)
- Kuumba (Creatividad)
- Imani (Fe)





Familia reunida celebrando Kwanza

Las familias que se unen a la celebración, adornan sus casas con objetos de arte, vistosos y coloridos, también con frutas frescas que representan el idealismo africano. Se acostumbra incluir a los niños y rendir culto de gratitud a los antepasados. 


Actualmente celebran Kwanzaa junto a Navidad y Año Nuevo. Ahora conocemos un poco más de nuestra hermosa cultura afro y su gran legado en el mundo.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Manuel Zapata Olivella : Literato Afrocolombiano.

Manuel Zapata Olivella 
Nació el 17 de Marzo de 1920. Médico de profesión y escritor por pasión. Fue uno de los mejores representantes de la literatura afrocolombiana y perteneciente al boom latinoamericano.

 Desde muy joven comenzó a escribir en el periódico El Fígaro, y en las revistas Estampa de Bogotá, Cromos, Sábado y Suplemento Literario de El Tiempo.


Un gran escritor afrocolombiano
Paralela a su carrera de medicina, se dio tiempo para escribir varias obras, en donde los temas más resaltantes eran la historia y la cultura de los habitantes del Caribe Colombiano, en especial la vivencia de los negros e indígenas. Y también otros de sus temas principales eran la opresión y la violencia que sufrían los afroamericanos en aquellas épocas.

Una de sus obras, "En Chimá nace un santo" (1964), estuvo en competencia junto a "Las malas horas" de Gabriel García Márquez y en otra premiación literaria, tuvo de competidor a Mario Vargas Llosa con su obra "La ciudad y los perros".


La plazoleta apretada de hombres y
mujeres. Revoltijo de polleras, franelas
sudadas y pies descalzos. La misma
expresión de ansiedad repetida. La furia en
los ojos. Jamás se juntaron tantos en la isla.
Los más se habían quedado en sus casuchas
indiferentes a su suerte. Chambacú o la
sepultura, todo les era igual. Estaban allí los
apaleados, los negros recién venidos de Barú,
Palenque, Malagana y María la Baja, a
quienes la policía, esa mañana, desbarató
sus techos. Las madres abrazaban a sus
pequeños con mirada vacía por el hambre.
Los varones, sin el hacha y el machete,
no sabían qué hacer con sus brazos.
Escuchaban a Máximo: "Nos
defenderemos"…
Fragmento de "Chambacú, corral de negros".

Durante su estancia en México y debido a su oficio de etnógrafo, publicó diversos artículos sobre las culturas de los negros en Colombia. Y gracias a su calidad profesional, enseñó en varias universidades de Estados Unidos, Canadá, Centroamérica y África. Además de ello, fundó y dirigió la revista de literatura "Letras Nacionales".


Portada de uno de sus mayores éxitos

Su obra cumbre es "Changó, el Gran Putas" (1983), una extensa novela que tiene como propósito ser la epopeya de los afroamericanos, narrando sus orígenes en África, las historias de los negros cimarrones en Cartagena y la independencia de Haití, hasta llegar a la lucha contra la segregación en Estados Unidos.


En su larga trayectoria como narrador se pueden distinguir dos tendencias: una de carácter realista de denuncia social y otra de carácter mitológico, en la que prima la visión mágica del afroamericano. Su creatividad literaria resalta en las novelas, en donde también destaca "Tierra mojada" (1947) y "Calle 10" (1960), de carácter positivista y objetivo. Asimismo la novela "Chambacú, corral de negros".


El cáncer nos aleja de este gran escritor el 19 de Noviembre del 2004 en Colombia, dejando como recuerdos sus grandes novelas y su muy aclamada personalidad jocosa y de mentalidad brillante y prodigiosa.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Henry Tanner: El primer pintor afroamericano.

Henry O. Tanner nació el 21 de Junio de 1859 en Pittsburgh, Pensylvania. Una época en donde la marginación hacia las personas de origen afroamericanos estaba en su mayor resalte y sufría constantes ataques de discrminación. Es por ello, que él no se amilanó ante nada ni nadie. Su mayor fortaleza eran sus pinturas.

El gran Henry Tanner
Desde muy joven demostró que tenía talento, es por ello que para explotarlo se matriculó en la Academia de Arte de Pensylvania y es ahí donde conoció a su gran maestro, Thomas Eakins. Este profesor fue el pionero en innovar nuevas ténicas de dibujo, entre ellos, la disección de cadáveres para tomar a más profundidad las características del cuerpo humano, detalles a los que Tanner observó con sumo cuidado y así se convirtió en el favorito de Eakins.

Tanner desarrolló muy bien esta capacidad al punto que plasmaba en sus obras detalles precisos del cuerpo humano. Hasta que llegó a venderlas con buen resultado, pero el racismo se convertía en uno de sus principales enemigos al momento de presentarse como artista.

Luego de un intento fallido de montar un estudio en Atlanta, decide irse a París y participar del boom artístico que se vivía en aquellas épocas y también por el hecho de que en ese país no tenían complejos con el tema racial. Es entonces que viaja y se une al Club de Estudiantes de Arte Americano de París.


"La Resurreción de Lázaro"
En París, Tanner pudo observar el trabajo de diversos artistas a los que tomó como ejemplo y en sus obras plasmó lo inspirado: "Daniel en el foso de los leones" fue una de las primeras obras que le aprobaron para estar en el Salón Principal del Club y con "La Resurreción de Lázaro" impactó al público, ya que tocó un tema religioso y llegó a muchas personas, incluyendo al clero religioso que llegó a comprarla. Esta obra gustó mucho porque dejó notar muy bien sus lecciones de anatomía y la persistencia en mostrar los detalles. Poco a poco Henry Tanner se estaba ganando un nombre en el mundo del Arte.

En 1893, en una visita fugaz a Estados Unidos, es que plasma su obra más reconocida: "Lecciones de Banjo". Y es que en esta obra muestra a un anciano afroamericano junto a un niño aprendiendo a tocar el banjo y del mismo modo presenta un contraste de dos luces, una proveniente de la ventana de fuera que hace un efecto natural y la otra que viene del extremo derecho de un tono amarillento y cálido. Lo más sorprendente es la forma en cómo logra resaltar a estos dos personajes, sus facciones y expresiones expresamente ligadas a la concentración de la enseñanza del banjo y la manera de ubicarlos en un contexto donde el fondo queda difuminado y en donde también destaca las tonalidades del color de la habitación.

"La lección de Banjo"

Y es que el racismo que sufrió fue uno de los motores que lo llevaron a ser constante y a pintar cada vez mejor a lo que también resultó fuera de lo común, puesto que en esa época no era habitual pintar a personas con rasgos afroamericanos. "En mi mente muchos de los artistas que han representado la vida de los negros sólo ha visto el lado cómico, la parte absurda de la misma, emanan simpatía pero les falta afecto por la calidez de sus corazones dentro de esa vida áspera".

Fallece el 25 de Mayo de 1937 a la edad de 77 años dejando un gran legado y una muestra de lo que la constancia y la indiferencia frente al racismo son uno de los principales motivos para llegar lejos, sin importar el color de piel ni el origen.



jueves, 15 de diciembre de 2011

La escuelita (décima)


A cocachos aprendí 
mi labor de colegial 
en el Colegio Fiscal
del barrio donde nací.
Tener primaria completa
era raro en mi niñez
(nos sentábamos de a tres
en una sóla carpeta),

Yo creo que la palmeta 
la inventaron para mi,
de la vez que una rompí
me apodaron "mano'e fierro"
y por ser tan mataperro 
a cocachos aprendí.
Juguetón de nacimiento,
por dedicarme al recreo
sacaba Diez en Aseo
y Once en Aprovechamiento.







De la conducta ni cuento
pues, para colmo de mal
era mi voz general
"¡chócala pa la salida!"
dejando a veces perdida
mi labor de colegial.
¡Campeón en lingo y bolero!
¡Rey del trompo con huaraca!
¡Mago haciéndome "la vaca"
y en bolitas, el primero...!
En Aritmética, Cero.
En Geografía, igual.
Doce en examen oral,
Trece en examen escrito.
Si no me soplan, repito
en el Colegio Fiscal.



Con esa nota mezquina
El gran decimista Nicomedes Santa Cruz.
terminé mi Quinto al tranco,
tiré el guardapolvo blanco
(de costalitos de harina).
Y hoy, parado en una esquina
lloro el tiempo que perdí:
los otros niños de allí
alcanzaron nombre egregio.
Yo no aproveché el colegio
del barrio donde nací...